• César Pacheco

Biden – Harris ¿una alianza ideal?

El 12 de agosto, Joe Biden reveló a la senadora Kamala Harris como su elección para acompañarlo en la campaña por la presidencia de Estados Unidos. El anuncio es una confirmación de la apuesta del partido demócrata para derrotar a Donald Trump en noviembre y supone traer de vuelta una Coalición Obama con una visión integral ante la necesidad de recuperar el voto de la clase media del país.

INTRODUCCIÓN


A finales de 2019, Kamala Harris dio por terminada su campaña para conseguir la candidatura demócrata de cara a las elecciones en Estados Unidos en 2020. El impacto generado por la campaña de Biden entre el electorado del partido y los medios de comunicación parecía no ser suficiente para hacer frente a Donald Trump y su campaña de reelección. Sin embargo, el escenario de política interna y política exterior en plena pandemia por el virus SARS-CoV-2 ha reconfigurado los intereses del partido, así como sus posibilidades de recuperar la Oficina Oval en noviembre próximo.


Harris, que cumplirá 56 años un mes antes de los comicios, cuenta con una carrera política iniciada a finales de la década de los noventa, desempeñando un papel clave en el sistema judicial de California, su estado natal. Además, desde 2016 se desempeña como senadora, siendo una de las fuerzas de cambio y acción más importantes dentro de la bancada demócrata en la cámara alta¹.


Durante la búsqueda para obtener la nominación presidencial del partido demócrata, los debates entre aspirantes a la candidatura fueron un punto focal para ganar notoriedad ante un escenario que pintaba difícil y en donde Joe Biden y Bernie Sanders partían como las figuras con más posibilidades para enfrentarse a Donald Trump. Uno de los momentos más polémicos de esta serie de encuentros fue cuando Harris tuvo un fuerte intercambio con el vicepresidente en la administración de Barack Obama con respecto al posicionamiento que este mantuvo en la década de 1970 acerca del transporte escolar y su rol en procesos de segregación, mismo que afectó directamente a la ex fiscal general de California en su infancia. La discusión entre los aspirantes no tuvo mayor repercusión en los procesos internos de elección del partido. Sin embargo, cuando Biden declaró que elegiría a una mujer como compañera para hacer frente a la dupla Trump – Pence, eran muchos los que argumentaban que los momentos vividos entre ambos demócratas meses atrás disminuían de manera importante las posibilidades de Harris de ser elegida la compañera de formula electoral.


TRAER DE VUELTA Y REAJUSTAR LA COALICIÓN OBAMA: LA APUESTA DEMÓCRATA


Sin embargo, el 12 de agosto, Joe Biden reveló a la senadora Kamala Harris como su elección para acompañarlo en la campaña por la presidencia de Estados Unidos. El anuncio es una confirmación de la apuesta del partido demócrata para derrotar a Donald Trump en noviembre: traer de vuelta una Coalición Obama reajustada a las necesidades generadas desde que el actual presidente llegó a la Casa Blanca y sacudió el sistema internacional con sus posicionamientos en política exterior y política interior.


La Coalición Obama es reconocida como la estrategia social y demográfica que le permitió al expresidente llegar a la Oficina Oval y reelegirse. La fórmula consistía en una unión entre el electorado afroamericano y grupos importantes del denominado electorado blanco.² La coalición mostraba el interés del partido demócrata y su entonces candidato para proteger a dos de los conglomerados de votantes más grandes dentro de la clase media trabajadora estadounidense sin importar su nivel de estudios. Esto garantizó el apoyo de estados como Iowa, Ohio o Wisconsin, que fueron conocidos como el “cortafuegos del oeste medio de Obama”.³


Kamala Harris simboliza además traer de vuelta una Coalición Obama que incluya a los votantes latinos y demuestra el interés que mantiene el ala demócrata por integrar a las clases medias del país en un proyecto electoral que retome la importancia de estas dentro del establishment estadounidense. La senadora ha entendido que para vencer a la administración del presidente Trump es necesario que la agenda de política interna no sólo atienda los difíciles problemas sociales que enfrenta la nación estadounidense, sino que también es necesario que una de las prioridades sea el rescate de una clase trabajadora particularmente golpeada después de la crisis sanitaria que inició en febrero.


El grupo inicial de mujeres altamente capacitadas para crear una formula efectiva junto a Joe Biden incluía a varias de las figuras políticas estadounidenses más prominentes de las últimas décadas, así como a diversas personalidades que han sido catalogadas como parte de una nueva generación dentro del partido demócrata, sin embargo, el ex vicepresidente entendió que más allá de cualquier duda que sus asesores pudieran tener sobre Harris después del incidente en el debate, necesitaba a alguien que simbolizara con fuerza aquella formula que llevó a la dupla Biden – Obama a permanecer en la presidencia por dos periodos.

RESTABLECER LA CONFIANZA EN EL SISTEMA JUDICIAL Y LA NECESIDAD DE ESTABILIDAD EN LA POLÍTICA INTERNA


A pesar de la importancia permanente que mantiene la política exterior en las elecciones estadounidenses, el cambio de la situación interna a raíz de la pandemia por la COVID 19 se ha convertido en la variable determinante para el electorado. La premisa es que es necesario restablecer el orden en la Oficina Oval y en el sistema de justicia para poder atender la difícil realidad sociopolítica que persiste. Kamala Harris, con más de dos décadas de experiencia en el sistema judicial del país, además de cuatro años de importante labor dentro del Senado generando un discurso y acciones opositoras a la mayoría republicana, ofrece además capacidades idóneas en el manejo de crisis.


En este aspecto, la figura de la senadora por California es crucial para asegurar el apoyo de los votantes indecisos en estados como Iowa, Texas, Pennsylvania y Carolina del Norte, en donde la disputa electoral entre republicanos y demócratas es de un margen sumamente reducido. Harris representa a un ala del partido enfocada en el cambio social y en la atención de las necesidades de la población. Sin embargo, su estilo político dista de la vertiente más inclinada a la izquierda, en la que los senadores Bernie Sanders y Elizabeth Warren, así como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez, son figuras principales detrás de iniciativas como el Green New Deal o Medicare for All, que han representado un punto de riesgo en las aspiraciones del partido por recuperar la Casa Blanca debido a la campaña que Trump mantiene en contra de cualquier idea que pueda tildar de socialista. A lo largo de su carrera, la ex fiscal californiana ha mantenido un estilo más bien pragmático, en el que los datos e indicadores han sido su principal sustento para establecer las prioridades sociopolíticas en su agenda. Es así como Harris logra mantener un perfil neutral que termina por ser incluyente de los votantes blancos con o sin estudios que estén indecisos o sin tendencias partidistas demasiado definidas.


ESTABILIDAD Y POCOS RIESGOS, MEDIDAS NECESARIAS PARA RECUPERAR LA CASA BLANCA


Un día después del anuncio oficial, Biden y Harris se unieron en un mensaje desde Delaware para oficializar su mancuerna política. El discurso de ambos estuvo centrado en la esencia de la Coalición Obama: la unidad y representatividad de los estadounidenses a través de políticas organizadas y enfocadas en su bienestar. Tal y como lo mencionó la ex fiscal, esto es congruente con el lema que ha mantenido a través de su carrera política, “Kamala Harris por el pueblo”, y hace patente su capacidad de funcionar como un complemento idóneo a las fortalezas y, al mismo tiempo, como un buen antídoto a las debilidades de un candidato como Biden.


La elección de Harris como compañera de formula electoral de Biden es parte de una estrategia enfocada en preservar los ideales que pueden atraer los votos de la clase media estadounidense sin arriesgarse a adentrarse en explorar las diferencias sociales y otros clivajes que podrían beneficiar al partido republicano. La fórmula demócrata para las siguientes elecciones parece enfocarse en mantener un discurso complaciente ante el electorado que necesitan recuperar y al que dejaron ir durante la campaña de Hilary Clinton.


El contexto de inestabilidad actual en Estados Unidos implica un reto para el entorno del presidente Trump y sus aspiraciones de reelección. La falta de una respuesta adecuada, a nivel médico pero también social, ante la llegada de la COVID 19, la desacreditación sistemática de evidencia científica que alerta sobre el uso de medicamentos como la hidroxicloroquina para tratar la enfermedad, la presión a escuelas para iniciar el ciclo escolar a tiempo con base en amenazas directas para cortar su presupuesto y la ausencia de medidas estratégicas para el desconfinamiento son algunas de las acciones que han dificultado la carrera a la reelección para el candidato republicano. Esta inacción y desatención, tanto a la dimensión de salud como económica de la pandemia, han sido identificadas por Biden y su entorno como puntos focales para ganar en los comicios de noviembre. El partido demócrata ha entendido la importancia de mantener una imagen que evoque a la unidad y a romper el statu quo que ha reinado en la Casa Blanca durante los últimos 4 años sin renunciar a cultivar un electorado más amplio que el que se opuso a Trump en la elección pasada y a movilizar incluso a los desafectos en la base electoral del republicano.


César Pacheco


Internacionalista enfocado en Organizaciones Internacionales, con experiencia en la Oficina en Panamá de la Organización de los Estados Americanos, participando en el proyecto del Marco Integral Regional para a Protección y Soluciones (MIRPS) dentro del marco de colaboración ACNUR/OEA, enfocado en desarrollo de relaciones con el sector gubernamental e internacional, exmiembro del comité organizador de TEDxBuap y del Observatorio Migración de Puebla. Áreas de investigación: migración, políticas sociales, etnomusicología y geopolítica.


1 The Economist, “Meet Kamala Harris”. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.economist.com/united-states/2016/10/29/meet-kamala-harris?fsrc=scn/tw/te/bl/ed/lexingtonmeetkamalaharrisunitedstates

2 Nate Cohn, “How the Obama Coalition Crumbled, Leaving an Opening for Trump”. The New York Times, 2016. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.nytimes.com/2016/12/23/upshot/how-the-obama-coalition-crumbled-leaving-an-opening-for-trump.html

3 Greg Sargent, “Obama’s firewall in the Midwest”, The Washington Post , 2012. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.washingtonpost.com/blogs/plum-line/post/has-obama-built-a-firewall-in-the-midwest/2012/10/19/6a2fb3a0-19fb-11e2-aa6f-3b636fecb829_blog.html

4 Rahman, Scott Bland, Tim Alberta, Marc Caputo, Natasha Korecki, Elena Schneider, David Siders y Alex Thompson, “Running-mate rundown: Tracking Joe Biden's VP pick”. Politico, 2020. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.politico.com/news/2020/07/27/joe-biden-vp-running-mate-pick-tracker-377652

5 Bill Barrow y Andrew Harnik, “Biden’s notes: ‘Do not hold grudges’ against Kamala Harris”. The Associated Press , 2020. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://apnews.com/d3fc8b88cde56bac9f1e7b5e494fb019

6 The Economist, “Forecasting the U.S. Election”. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://projects.economist.com/us-2020-forecast/president?utm_campaign=us2020-forecast&utm_medium=email&utm_source=salesforce-marketing-cloud&utm_content=link-to-forecast-registrants&utm_term=2020-06-23&

7 The Economist, “Joe Biden picks Kamala Harris as his running-mate”. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.economist.com/united-states/2020/08/11/joe-biden-picks-kamala-harris-as-his-running-mate

8 David Siders, Christopher Cadelago y Laura Barrón-López, To defeat Trump, Dems rethink the Obama coalition formula”. Politico, 2020. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.politico.com/news/2019/11/25/race-identity-democrats-2020-electability-072959

9 Peter Baker, Erica L. Green y Noah Weiland, “Trump Threatens to Cut Funding if Schools Do Not Fully Reopen”, The New York Times, 2020. Consultado el 12 de Agosto de 2020 en: https://www.nytimes.com/2020/07/08/us/politics/trump-schools-reopening.html