El Congreso puede esperar

El Poder Legislativo articula la rendición de cuentas y el ejercicio de contrapesos. Sin parlamentos no hay democracia y por ello, resulta indispensable detenernos en su funcionamiento. Con frecuencia se asevera que el Poder Legislativo debe fungir como dique de control frente al Poder Ejecutivo, pero más allá de que el Legislativo tenga la capacidad de frenar alguna tentación autoritaria del Ejecutivo, ¿por qué importan los parlamentos? o más aún, ¿por qué importan quienes los componen más allá de los ocupantes de los escaños? Consulta el artículo en PDF aquí.

El Congreso puede esperar