Política exterior sin contrapesos

Colaboración publicada originalmente en El Economista. La actual ausencia de contrapesos y escrutinio en materia de política exterior por parte del Poder Legislativo hacia el Ejecutivo y, en específico, del Senado de la República, tiene su raíz en una cultura parlamentaria profundamente autoritaria ejercida durante el priismo hegemónico del siglo pasado y que, una vez llegada la alternancia política, transitó hacia la simulación parlamentaria. Los recientes nombramientos de embajadores y cónsules por parte del presidente López Obrador han despertado un debate sobre el papel del Senado como dique de contención ante estos nombramientos y en particular, los del historiador Pedro Salmerón como embajador en Panamá y el exgobernador Quirino Ordaz en España. Sin embargo, los nombramientos de políticos o personas cercanas al círculo de poder del Ejecutivo en representaciones en el exterior no son nuevos en nuestro país como tampoco es nueva la subordinación de la Cámara Alta en este ámbito. En el 2000 no solo llegaría la alternancia presidencial a México, sino que tendría su primer gobierno dividido en ambas Cámaras en la LVIII Legislatura (2000-2003), es decir, el partido en el gobierno en ese momento -el PAN- no tendría mayoría en la Cámara Diputados ni en el Senado de la República. La facultad exclusiva del Senado para analizar la política exterior está tipificada en el artículo 76 de la Constitución, al igual que la aprobación de los tratados internacionales y convenciones diplomáticas que celebre el Ejecutivo, la ratificación de embajadores y cónsules, la autorización al Ejecutivo para ausentarse del país, así como diversas facultades vinculadas con las fuerzas armadas. La incorporación de nuevas fuerzas políticas a la Cámara Alta no modificó la relación de poder entre el presidente, el Senado y la política exterior y, por el contrario, prevaleció el pacto de sumisión legislativa del siglo anterior y las representaciones en el exterior fueron utilizadas como el espacio idóneo para la cooptación y negociación políticas. Eduardo Medina Mora quien fue titular de la PGR bajo la administración de Felipe Calderón, fue designado como embajador ante el Reino Unido en 2009 y como embajador ante EEUU en 2013. Tras una investigación por parte de la UIF en 2019 por presuntos actos de corrupción y lavado de dinero, renunció a su cargo como ministro de la SCJN, cargo que ostentaba desde 2015. El exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera, quien cuenta con un amplio historial de corrupción y vínculos con el narcotráfico, fue designado como cónsul de carrera México en Barcelona, España (2015-2017). Es preciso señalar que los nombramientos para cónsules de carrera no requieren la aprobación del Senado. Claudia Pavlovich quien ahora ha sido nombrada por el presidente López Obrador para ocupar ese cargo, correrá la misma suerte. Porfirio Muñoz Ledo fungió como Representante de México ante la ONU entre 1979 y 1985 y entre 2001 y 2004, como Embajador de México ante la Unión Europea. Ahora busca ser embajador de México en Cuba. Desde la llegada de la democracia, el Senado ha renunciado a ejercer su papel como contrapeso en materia de política exterior. Nunca ha rechazado algún nombramiento para representar a México en el exterior y solo en una ocasión negó la salida del país al presidente en 2002 (con Fox a EEUU y Canadá). Si en esta ocasión, el Senado llegara a fungir como freno de alguno de los recientes nombramientos del presidente, obedecerá más al cisma al interior del morenismo habitado en el Senado y la Cancillería, que a un alto sentido de responsabilidad política y compromiso con el Servicio Exterior Mexicano. Emerson Segura Valencia Actualmente se desempeña como Asesor Parlamentario en el Senado de la República. Anteriormente, fue investigador en el Centro de  Estudios Internacionales Gilberto Bosques del Senado de la República y también fue Asesor de la Comisión de Relaciones Exteriores, Organismos Internacionales del mismo Senado. Se desempeñó como investigador en el  CII del Instituto Matías Romero de la SRE.  Es egresado de la Licenciatura en Relaciones Internacionales por la UDLA y cuenta con estudios en Análisis Político por el CIDE.

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